El mundo llora al Papa, peregrinos llegan a Roma
CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - Los restos del Papa Juan Pablo II fueron mostrados al mundo el domingo y sus palabras resonaron en la Plaza de San Pedro, mientras acongojados creyentes lloraban al polaco que ayudó a derribar al comunismo en Europa pero dejó una Iglesia Católica Romana dividida.
Olas de peregrinos comenzaron a arribar a Roma en una espontánea manifestación de afecto por el Pontífice, quien murió el sábado en la noche a la edad de 84 años en su lecho del Vaticano, después de una larga lucha contra sus problemas de salud.
Los restos del Papa, vestido con un traje rojo y blanco, fueron expuestos a la vista del mundo a través de la televisión del Vaticano el domingo por la mañana. El cuerpo yacía bajo un crucifijo con su báculo bajo el brazo.
Juan Pablo II murió como consecuencia de un colapso séptico y una falla cardíaca, dijo el Vaticano el domingo, en una copia del certificado oficial de defunción firmado por el médico personal del Pontífice.
Unas 130.000 personas se reunieron en la Plaza de San Pedro para escuchar las palabras del mismo Papa, leídas en una solemne Misa de Réquiem por el líder religioso más conocido del mundo, quien que ejerció notable influencia política y mantuvo con puño de hierro el dogma de la Iglesia.
Las palabras de Juan Pablo II resonaron en la plaza cuando un Arzobispo leyó el texto que el Pontífice había preparado para la misma del domingo, el segundo de Pascua.
"Es el amor el que convierte los corazones y da la paz," dijo el texto. Muchos lloraron cuando el mensaje fue leído.
La noticia de la muerte del Papa provocó llanto en la plaza vaticana y en todo el mundo, desató una serie de tributos y dio inicio a lo que se espera sea una de las peregrinaciones más grandes en la historia de Roma.
"El nos ha llamado y hemos venido," dijo Giuseppe Incarnati, uno de los peregrinos que se apresuró a llegar hasta la pequeña Ciudad del Vaticano desde Nápoles.
ANTIGUOS RITUALES
Su muerte puso en marcha unos elaborados rituales que ponen fin a un papado e inician el siguiente y que podrían durar hasta un mes.
Su cuerpo será trasladado a la Basílica de San Pedro el lunes para ser expuesto al público y permanecerá allí hasta su funeral, probablemente entre el miércoles y el viernes, al que asistirán unos 200 líderes extranjeros, entre ellos el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Dentro de 15 a 20 días, los 117 cardenales de todo el mundo ahora responsables de la elección del próximo Papa se reunirán a puerta cerrada en la Capilla Sixtina del Vaticano. Cuando hagan su elección, quemarán las papeletas de votación con una sustancia especial para crear el humo blanco que saldrá por la chimenea de la Capilla.
Líderes mundiales elogiaron a Juan Pablo II como una fuerza a favor de la paz universal, mientras otros reconocían su destacado papel en la caída de la llamada Cortina de Hierro. Algunos sugirieron inclusive que sea recordado como Juan Pablo el Grande.
"La Iglesia Católica ha perdido a su pastor. El mundo ha perdido a un campeón de la libertad humana," dijo el presidente estadounidense George W. Bush en la Casa Blanca.
Pero liberales católicos criticaron sus posiciones contra la contracepción, el aborto, el matrimonio de los sacerdotes y la ordenación de mujeres.
PAPABLES
Al llegar el domingo en las dos ciudades adoptadas como suyas por el Papa polaco --Roma y Ciudad del Vaticano-- el flujo de peregrinos desde todas partes comenzó a incrementarse en un tributo que parecía adecuado para un Pontífice que viajó el equivalente de 50 veces la circunferencia de la tierra.
En la Plaza de San Pedro, llorosos fieles cantaron cantos gregorianos en la misa al aire libre presidida por dos de los líderes de la Iglesia considerados potenciales sucesores, o "papabili," el cardenal Angelo Sodano de Italia y el cardenal Joseph Ratzinger de Alemania.
Desde Brasil hasta Filipinas, desde Sudáfrica hasta Alemania, los católicos oraron y lloraron cuando se difundió por el mundo la noticia de la muerte del Papa que gobernó a la Iglesia durante 26 años, en el tercer pontificado más largo de la historia.
En la isla Nias de Indonesia, sobrevivientes del fuerte terremoto de la semana pasada se reunieron al aire libre el domingo en su primera misa desde el temblor, para honrar la memoria del Papa.
Católicos chinos, prohibidos por el gobierno comunista de reconocer la autoridad de la Santa Sede, enviaron un telegrama de condolencia.
Inclusive el radical movimiento islámico Talibán de Afganistán dijo que merecían ser consideradas algunas de las cosas que dijo el Papa.
Muchos países decretaron períodos de duelo nacional por el Papa, entre ellos su nativa Polonia que anunció seis días y Cuba que dispuso tres. Italia declaró también tres días de duelo.
"UNA ULTIMA VEZ"
Ante la llegada de hasta dos millones de peregrinos, Roma se preparaba para proveer transporte extraordinario, agua y millares de camas.
"Estábamos en una fiesta anoche cuando nos enteramos de la muerte del Papa," dijo Erminia Palmieri al arribar a la estación central de trenes de Roma desde un pueblo cercano.
"De inmediato todos dejaron de bailar. Fuimos a casa y decidimos venir a Roma. Es importante estar cerca de él espiritualmente, pero también físicamente porque él era grande."
Autoridades romanas planean instalar pantallas gigantes en toda la ciudad para que los peregrinos puedan seguir las celebraciones y el antiguo Circo Romano fue designado un centro de reunión.
La ciudad planeaba también abrir dos estadios para peregrinos con bolsas de dormir, habilitar puntos de distribución de alimentos y agua y reforzar la policía con millares de efectivos.
"Queremos saludarlo una última vez," dijo Valentina Malafoglia, una estudiante de 23 años, al llegar a Roma desde la ciudad de Terni, en el centro de Italia.